lunes, 9 de mayo de 2011

Presentación del vídeo Página en blanco para coro desesperado.


Hace unos meses varias organizaciones feministas y algunas amigas, nos unimos para colaborar y crear el vídeo musical "Canción página en blanco para coro desesperado", de la cantautora argentina Silvia Palumbo y bajo la dirección de Patricia Rey. Es una producción de Brujabrújula en la han colaborado La Tertulia Feminista "Les Comadres" y Re-percusión Feminista Tam Tam Bruxes.
Ahora ha llegado el momento de estrenarlo y también de ofrecerlo gratuitamente a quien pueda tener interés en su difusión, en jornadas, charlas, sesiones educativas y demás, sobre y contra la trata de mujeres.
Será un placer que nos acompañéis en el estreno y que una vez hecho público nos ayudéis a difundirlo.

Saludos feministas.

Brujabrújula.


jueves, 3 de marzo de 2011

Mujer si te han crecido las ideas.


100 años de Día Internacional de las Mujeres, y aquí seguimos. Pues por las que lucharon estos 100, las de antes, y por nosotras.
Feliz mes de marzo.

lunes, 7 de febrero de 2011

Sufragistas:


Por ejemplo en Sudáfrica las mujeres no votaron hasta 1994. Y la lucha fue por doble partida para las mujeres negras, ya que las blancas consiguieron el sufragio mucho antes, en 1930.

En Líbano si una mujer quiere votar necesita pasar una prueba de educación elemental para poder hacerlo.

¿Y en Vaticano? Evidentemente solo votan ellos, los cardenales.

viernes, 14 de enero de 2011

Casi 3.400.000.000 de mujeres con nombres, apellidos y mucho más.


Puede que sea correcto oficialmente decir "la juez" pero ¿Cuésta tanto empezar a llamar a las mujeres por su nombre? Menos mal que alguna prensa ya está aplicándose un poquito.

lunes, 10 de enero de 2011

Nota de una lesbiana a las Teresianas que nada le dijeron.


Supongo que lo tuve fácil:

Nadie me pegó, nadie me increpó en el cole; en mi familia se ha respirado siempre mucho respeto y mi salida del armario fue como un paseo por la sonrisa de mi gente.

Pero no:

Sigo sin verme bien los pies, borrosos como el pasado, sintiendo que ni siquiera me apetece recordar. Recordar que me gustaron siempre las mujeres para mi asombro y mi desconcierto, porque nadie me dijo que eso era posible. Recuerdo que me llamaban marimacho y que yo me sentía protegida de la vergüenza tras las gafas y una ortodoncia enorme, como el crucifijo de clase, como el rosario del cabecero de la cama de mis abuelos. No me avisaron y yo jugaba al fútbol… ¡y no me avisaron! y ninguno me dijo que el fútbol era de marimachos. Y no me enseñaron que los marimachos son feos, y malos estudiantes y que iban a odiar su preciosa pluma en una adolescencia de carnaval.

Salí del armario como salí del colegio, con 17 años, cuando las monjas, los fascistas de clase y la obligación de tener algunos novios me habían frito el corazón y minado la autoestima.


Las Teresianas del colegio que me tuvo encerrada 14 años en mí misma me mandan una invitación, para acudir a una misa en la Catedral de Valencia por el centenario de su fundación. Justo en estos días, que mirando para atrás a veces me paso. Y casi siempre me rabio. Y casi siempre me hago las mismas preguntas sin asombrarme con nuevas respuestas.


M.